NOTA => Aviso de Seguridad: La práctica de vías ferratas es una actividad de riesgo que puede ocasionar lesiones graves. La información aquí mostrada es meramente referencial y orientativa. El estado del equipamiento y del entorno natural puede cambiar sin previo aviso. El usuario asume toda la responsabilidad sobre sus decisiones, preparación técnica y seguridad. El autor no se hace responsable de ningún accidente derivado del uso de esta información. Consulta aquí la guía de material obligatorio.
La vía ferrata Cuestacer es un itinerario moderno de nivel K3+, diseñado para complementar a la ya existente (y más sencilla) vía de Miraveche-Silanes. Destaca por su trazado dinámico y variado que aprovecha los farallones rocosos del Desfiladero de La Canaleja. Sus puntos fuertes son la originalidad de sus obstáculos, que incluyen varios puentes, un péndulo y una escalera invertida, ofreciendo una experiencia aérea y técnica sin llegar a ser extrema.
El punto de referencia es la localidad de Silanes, un barrio perteneciente al municipio de Miraveche, en la provincia de Burgos.
Desde Burgos: Se toma la AP-1 o la N-I en dirección Vitoria-Gasteiz hasta Briviesca o Pancorvo, desviándose luego hacia Miraveche y finalmente Silanes.
Aparcamiento: Existe un parking acondicionado a la entrada del pueblo, ideal incluso para campers. Desde allí, el acceso es inmediato atravesando las calles del pueblo hacia la parte alta.
El acceso es uno de los más cómodos de la región. Desde el parking, basta con caminar unos 3 a 5 minutos hacia el norte, siguiendo la Calle de Arriba. Al final de las casas, frente a las paredes de roca, se encuentran los carteles informativos. La ferrata Cuestacer se inicia a la izquierda, mientras que la vía antigua de Miraveche-Silanes comienza a la derecha.
Este itinerario destaca por su “estilo moderno”, donde se combina el uso de grapas con pasos de escalada en roca natural.
Inicio y toma de contacto: La vía comienza con una sección vertical que permite ganar altura rápidamente sobre el pueblo. En estos primeros metros, el equipamiento es generoso, permitiendo calentar los brazos antes de llegar a las secciones más técnicas.
El primer flanqueo: Tras el ascenso inicial, se realiza un flanqueo horizontal hacia la izquierda. Aquí la roca empieza a ganar verticalidad y el patio (la sensación de altura) se hace más presente, obligando a gestionar bien los mosquetones en los cambios de cable.
Los Puentes Tibetanos y Mono: El recorrido es famoso por su densidad de puentes. Encontraremos puentes mono de hasta 21 metros de longitud. Estos puentes tienen un ligero balanceo que, sumado a la altura del desfiladero, añade un componente psicológico importante.
Sección de desplome (K3+/K4): Uno de los puntos críticos es un ascenso en diagonal con un ligero desplome. Aquí el esfuerzo físico aumenta considerablemente, ya que las grapas están situadas de forma que obligan a tirar de brazos mientras los pies buscan adherencia en la roca caliza.
El Péndulo de Cuestacer: Es el obstáculo estrella. A diferencia del péndulo de la vía antigua, este se encuentra en una zona algo menos aérea pero muy técnica. El usuario debe asegurarse a una cadena fija (usando un mosquetón de descanso o baga de anclaje) y lanzarse al vacío unos 10 metros para recepcionar en la pared opuesta agarrándose a las grapas.
La Escalera Invertida: Un elemento visualmente impactante que requiere una buena colocación del cuerpo. Subir por ella ofrece una perspectiva única del entorno de la Bureba y pone a prueba la resistencia de quienes ya llevan el recorrido avanzado.
Descenso Vertical: Antes de finalizar, la vía propone un destrepe vertical de unos 10 metros. Es una bajada técnica donde el desplome vuelve a aparecer, exigiendo control para no bajar demasiado rápido y mantener la seguridad en el cable de vida.
Puente de Balancines y Troncos Locos: El broche final lo pone un original puente de troncos móviles de unos 9 metros. Estos “troncos locos” se mueven de forma independiente, exigiendo equilibrio y concentración hasta el último metro antes de tocar suelo firme.
El retorno es prácticamente inmediato. Al finalizar el puente de balancines, una pequeña bajada equipada con cadenas devuelve al usuario al sendero de inicio, justo al lado de las casas de Silanes. En menos de 5 minutos estarás de nuevo en el punto de partida o en el bar del pueblo para celebrar la actividad.
Dificultad adaptada: Aunque el recorrido principal es K3+, existen variantes que pueden alcanzar el nivel K4 para los más experimentados.
Restricciones: Al estar en un entorno natural protegido (cerca de los Montes Obarenes), es vital consultar las restricciones por nidificación de aves, que suelen ocurrir entre marzo y agosto.
El chiringuito: A pie de vía suele haber un punto de encuentro/bar donde los escaladores descansan, lo que le da un ambiente social muy valorado por la comunidad “ferretera”.
La vía ferrata de Cuestacer es de creación muy reciente, habiéndose inaugurado en 2025. Surgió como respuesta al enorme éxito de la primera vía (Miraveche-Silanes, abierta hacia 2021), que se convirtió en una de las más visitadas de Burgos. El Ayuntamiento y los promotores locales decidieron ampliar la oferta de aventura instalando este segundo trazado más técnico y moderno para convertir a Silanes en un referente del turismo activo en el norte de España.
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